Ahora, que ya hace un tiempo que ha terminado la liga regular; en la que el Cebé ha cuajado una más que extraordinaria campaña, toca pensar en la próxima. Poco o nada se ha venido hablando del Cebé en las últimas semanas, y ya va siendo hora de ello.
En todas las conversaciones se oye hablar del problema que va a suponer para el Cebé la subida del club de fútbol de nuestra ciudad a segunda división. Yo, sin embargo, soy más optimista, y creo que, aunque con dificultades, podemos y tenemos que creer que habrá sitio para los dos grandes equipos de nuestra ciudad en divisiones profesionales.
Realmente, la temporada de nuestro Cebé se puede resumir en una frase: la satisfacción del trabajo bien hecho. Esa es la sensación que hemos tenido los aficionados al final de la temporada, a todos los niveles. Era un equipo que se conformó con una única ambición, lograr la permanencia, y ésta se consiguió por la vía rápida. De hecho, pudimos soñar durante algunas jornadas con nuestra clasificación para play off. Los jugadores cumplieron con creces lo que se esperaba de ellos, demostrando ser una plantilla bastante compensada. El técnico, Trifón Poch, independientemente de las opiniones puntuales de los aficionados, manejó con seguridad el arsenal humano con el que contaba, manteniendo la tranquilidad pese al trasiego de lesiones sobre todo, al principio de la temporada. La dirección deportiva fue capaz de preparar una plantilla construida con cabeza y pocos recursos al principio del curso. Y, finalmente, el club supo mantener la ilusión de una ciudad que, seamos justos, no ha sabido responder con la fe y la entrega que hubiera merecido esta temporada. Ahí es donde pongo quizá la única pega de la temporada: en la afición. Espero que esta única mancha quede olvidada en ésta nueva que ya ha empezado con la renovación de abonos.
Pero ahora toca pensar en la próxima. Aunque los aficionados tengamos la impresión de que sólo se están renovando abonos; la realidad es que el trabajo en el club sigue a pleno ritmo. Los problemas económicos que se presentan para la próxima temporada no constituyen la menor de las preocupaciones. Y lo mismo puede decirse respecto a la confección de la plantilla. Con la continuidad asegurada tan sólo se puede contar con el entrenador Trifón Poch y el cuerpo técnico, salvo sorpresa. Respecto a los jugadores, tan sólo tienen asegurada, en principio su continuidad, el base Nico Gianella y el escolta Jon Stefansson, dando también por hecha la de los canteranos Jorge Fernández y Berni Castillo. Por tanto, el problema que se plantea para la confección de la plantilla es relevante, en dos sentidos. En el sentido de que se debe elaborar una plantilla prácticamente desde cero, con especial mención para el juego interior ya que el pívot Richard Hendrix no va a continuar y el ala-pívot Pablo Aguilar aún no tiene decidida su incorporación para la próxima campaña. El otro sentido importante respecto a la confección de la plantilla lo encuentro en el tema de los cupos, puesto que ni Juanpi Gutiérrez ni Pablo Aguilar tienen garantizada su continuidad. El otro nacional, el pívot Jesús Fernández, también termina su relación con el club. Y si ninguno de ellos continuara, sería un escollo importante para la confección de la plantilla el tener que rizar el rizo haciendo una plantilla prácticamente nueva en donde la mayoría de los cupos han estado concentrados en el juego interior.
De todas formas, confío en la dirección técnica del club. Esta pasada temporada, donde tantos problemas se cernían en el horizonte, empezando por el de la propia continuidad del club; no lo han podido hacer mejor. Y los resultados, al fin y al cabo, lo verdaderamente relevante; les avalan.





















Comentarios
De todas formas, y como tú bien dices, es tranquilizante lo que el año pasado se hizo, eso nos hace estar un poco más tranquilos en este momento...
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