Ni el más optimista de los optimistas hubiese imaginado a estas alturas del curso futbolístico a un Granada C.F. instalado dónde está y con la vista puesta en las máximas aspiraciones de la Segunda División del fútbol español.
Parece mentira, pero hasta fechas muy recientes, el Granada C.F. recordaba permanentemente el auténtico espíritu de las Leyes de Murphy: “Cualquier situación, por mala que fuese, era susceptible de empeorar”. Los que como yo, que peinan alguna que otra cana, saben perfectamente de lo que estoy hablando y de que no se exagero lo más mínimo.
Pues bien, he aquí que de lo dicho nada de nada y que como estamos en la Ciudad dónde todo es posible y además, is different, va a resultar que sea precisamente Granada y el Granada C.F. quien invierta los mandamientos del Sr. Murphy, predicando aquello de que “cualquier situación, por buena que sea, es susceptible de mejorar”.
Y ahí estamos. Desde la llegada de los nuevos rectores se ha producido un giro de 180 grados que nos sitúa en una dimensión que recuerda aquellos gloriosos tiempos del histórico Granada C.F.
Y esta transformación no se produce por generación espontánea o por simple capricho del destino. El cambio ha tenido que ver, en primer lugar, con la original propuesta económica proveniente de Udine y. sobre todo, por el conocimiento de este negocio por parte del tandem Pina-Cordero, que no sólo han tenido el acierto de confeccionar una plantilla especialmente competitiva, sino que además, están posibilitando la transformación del Club en S.A.D. de la manera más inesperada y “barata” posibles. El resto del “capital” lo ha aportado y lo sigue aportando, día sí y otro también, una afición que ya era de primera cuando el equipo deambulaba por esos campos de Dios, sin saber a ciencia cierta a qué categoría futbolística pertenecía.
Llegados a este nivel, con 40 puntos, cuartos en la clasificación, y a falta de 18 partidos para finalizar la liga, o lo que es lo mismo, con 54 puntos por disputarse; permítame Sr. Fabri que le diga que el discurso de la permanencia o de los 50 puntos ha quedado muy empobrecido.
Hasta cierto punto es entendible que el Granada C.F. se haya protegido con la muletilla del recién ascendido y escondido sus armas entre la humildad y la modestia. También sería entendible que el cuerpo técnico no viese necesidad alguna de cambiar un discurso que hasta la fecha ha funcionado perfectamente. Incluso se entendería que ese cambio de discurso traería consigo una presión añadida a los profesionales con la que, en principio, no parece que contaran.
Pero lo cierto y real es que el Granada C.F., tras enfrentarse a todos los rivales de la categoría, ha sido capaz de competir con todos y cada uno de ellos, sin sentirse inferior a ninguno y, si me apura, siendo superior a la mayoría de los mismos, no por control de partido o manejo de balón – que es algo a lo que este Granada renuncia abiertamente – pero sí por calidad, velocidad, pegada y esas cositas que diferencian a un equipo ganador de otro cualquiera.
La afición no entendería que con ese arsenal futbolístico y con tantos partidos por disputarse, el Granada C.F. no tratara de aprovechar el viento a favor y únicamente fijara su objetivo en los puestos que dan derecho al ascenso directo. Es verdad que bastaría una pequeña mala racha para volver a la realidad de una Liga tan igualada y competitiva como la Liga Adelante – que se lo pregunten al Betis -, pero no es menos cierto que lo hecho, hecho está; que el Granada no tiene nada que envidiar ni que perder, que se ha ganado a pulso la licencia y el derecho a soñar y que además, nunca camina solo como toda España está viendo y resaltando.
Por tanto Sr. Fabri, Sr. Pina y Sr. Cordero, también ustedes están ante la oportunidad de su vida deportiva. A poco que se ajusten aspectos mentales y de motivación especialmente en los desplazamientos, no sería tan descabellado pensar en alcanzar la cabeza de la clasificación. Estoy seguro y como yo, miles de socios y aficionados, que el ascenso no es fácil pero sí más que posible, que hay tiempo, que merece la pena y que, por tanto, lo mejor de este maravilloso año futbolístico estaría todavía por venir.






















Comentarios
De todas maneras, muy buena pinta tiene este Granada para afrontar el ascenso
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