José Iglesias Fernández (Zamora, 1927-Granada, 2007), Joseíto para el balompié, era un pequeño y gran extremo derecho del mejor R. Madrid de los cincuenta, el que ganaba copas de Europa como si nada.
La última vez que se enfrentó al Granada fue en enero de 1958, en el Bernabéu, donde le marcó dos goles a Candi de los cuatro que se llevaron los rojiblancos. Cuando le quedaba poco para la retirada estuvo a punto de venir como fichaje para la 58-59, pero se subió a una parra monetaria demasiado alta para lo que Luis Rivas estaba dispuesto.

Monte Sombrero


Cándido Gómez Álvarez (Porriño, Pontevedra, 1928) es la persona que más tiempo ha ocupado el sillón presidencial rojiblanco. Son quince los años que permaneció al frente del club, distribuidos en cuatro épocas distintas, que tienen su inicio en 1967 y llegan hasta 1996, es decir, casi tres décadas en las que con intervalos más o menos prolongados su figura llena la historia del Granada CF.
Su hija Marcela es granadina. Nació casi a la vez que un buen puñado de hinchas granadinistas pedían a voz en grito en plena calle Reyes Católicos su no traspaso al Barcelona.
El fútbol húngaro fue buena parte del siglo XX uno de los mejores de todo el mundo. Especialmente en la década de los cincuenta, con aquel Honved de Budapest y con aquellos “mágicos magiares” de la selección húngara que perdieron de forma inexplicable el título mundial en Suiza 1954. Posteriormente el fútbol magiar cayó en la mediocridad y en ella continúa inmerso, hasta el punto de que desde Méjico 86 no ha estado en una fase final de un campeonato mundial.



















