En 1.992 el grupo mexicano Maná lanzó al mercado su tercer disco de estudio titulado “¿Dónde jugaran los niños?” Un disco que como no podía ser menos era reivindicativo y crítico con la población y los tiempos actuales.
La canción que daba titulo a dicho álbum se hacia eco de la continua evolución y transformación de la sociedad con el afán de ser aún mejor. Todo ello en detrimento de la conservación de lugares públicos y en el olvido de la felicidad de los niños.
En poco más o menos se parece la actual sociedad española y centrándonos en lo nuestro, la ciudad de Granada.
Aquellas instalaciones deportivas que disfrutamos de jóvenes como el Estadio de la Juventud, Pabellón Veleta o los mismísimos Paseíllos Universitarios no podrán ser disfrutados por nuestros hijos ya que o están abandonados, okupados, inservibles o han decidido que pase por ellos un tranvía como es el caso de los propios Paseíllos.
Y concretando en el principal equipo de fútbol de la provincia, no podemos obviar que el afán del Granada CF en conseguir títulos y ascensos, ha llevado al Club a contratar jóvenes jugadores foráneos olvidando al chaval granadino. El filial rojiblanco se ha convertido en una Torre de Babel en la que un buen número de sus fichas deportivas han sido cumplimentadas con jugadores venidos de fuera de la Península.
Continuamente estamos viendo como los técnicos de este país se esmeran en intentar copiar el sistema Guardiola, valedor del juego más brillante y galardonado en la actualidad futbolística. El 4-3-3, 4-2-3-1 o el típico 4-4-2 es fácilmente imitable pero lo que no se puede “piratear” o comprar es el sentimiento hacia unos colores o la complicidad que tienen los culés tras conocerse y haber jugado juntos desde benjamines.
Y es que cualquier proyecto deportivo que piense en futuro, no tiene más remedio que invertir en la cantera, en futuros jugadores que sientan el club y los colores, y que estando exhaustos tras 90 minutos de juego saquen un último suspiro.
Quique Pina reconoció públicamente hace no mucho tiempo del interés que tenía en la construcción de una ciudad deportiva, de la cual ya se habrían llevado a cabo negociaciones para su puesta en marcha. La confirmación de la noticia sería comparable a la de un ascenso ya que esto afianzaría el proyecto de la actual directiva, tendría expectativas de futuro, y lo más importante, la ciudad tendría más instalaciones para la práctica del deporte y los nacidos en Granada tendrían una nueva oportunidad y más medios para dedicarse al fútbol de forma profesional.
El jugador con condiciones y formación no tendría que verse forzado a emigrar a otra ciudad para ejercer su labor, como ya lo hicieron los hermanos Callejón, Ezequiel y Juande al Real Betis, Pavón, Paco Esteban, Carlos Ruiz o el conocido por la afición granadinista Joselu.
Si la directiva replantease su proyecto de cantera dando un voto de confianza al joven granadino y a esto se le uniera la creación de nuevas instalaciones deportivas con la construcción de la ciudad deportiva, ya no nos tendríamos que preocupar de en ¿dónde jugarán los niños?






















Comentarios
Y bueno que decir de instalaciones deportivas?? Cada dia hay menos lugares donde practicar nuestro deporte favorito, donde quedar con los amigos en un lugar mas sano que el botellodromo.
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