Estos no son mis curritos que me los han cambiado. ¿Pero qué paso? ¿Alguien los desconectó de ese corazón artificial que les hace latir aún con más ímpetu y ese alguien no pareció que fuese el contrario? Se fueron apagando contagiados por ese aficionado que mediado el partido acaparó toda la atención del Palacio por un desvanecimiento y que, gracias a Dios, está ya recuperado.
Los jugadores, sin embargo, siguieron tocados. También requerían de algún tipo de atención. Parecía como si el rival inyectase poco a poco algún veneno a los corazones del Cebé hasta quedar abatidos casi por completo. No llegaron a rendirse en ningún momento del partido pero parecían como dominados por la sustancia inoculada. Estos no eran mis curritos y espartanos. No.
Si la cara amable del Cebé, los jugadores, parece apagada, la afición también caerá postrada. Me recordó a los Omaticaya de la película Avatar cuando los humanos talaban el bosque sagrado y el Árbol Madre, ese que les mantenía unidos y con vida. Sólo espero que todo haya quedado en un mal día, como el que transcurre en la vida de cualquiera, y que todo vuelva a la normalidad. Mañana será otro día y habrá que levantarse mejor que el ánimo de ayer.






















- Sólo se aceptarán comentarios que estén escritos en castellano.
- Si se detecta que un mismo usuario usa distintos nicks, serán homogeneizados o, si procede, eliminados sus mensajes.
- Intenta escribir con educación y respeto.
- Tablón Deportivo no se hace responsable de las opiniones vertidas en el sistema de comentarios.
- Al pulsar el botón enviar el usuario manifiesta que ha leído y acepta el Aviso Legal y la Política de Privacidad antes de publicar el comentario.