Domingo, 5 de la tarde, calurosa tarde al oeste, y una explanada en la que se van a batir en duelo dos pistoleros.
El sheriff del condado, Carlos López López, conocido en la ciudad tras haber sido juez ante los ceutís, ante quien caímos derrotados, se dispone a dar comienzo al duelo que va a acontecer en Los Cármenes.
Partido importante para ambas escuadras en el que se juegan poner un pie en la categoría de plata.
De siempre he sido de la opinión que no hay que pitar a favor del equipo de casa ya que el mismo derecho tiene el que visita como el que recibe. Pero ojo, eso no quiere decir que para no beneficiar a uno haya que perjudicar a otro, defecto del que pecó el manchego ejerciendo en la primera parte un arbitraje bastante anti-casero. Siendo bastante permisivo con las constantes pérdidas de tiempo de los alcorconenses pero totalmente intransigente con el equipo rojiblanco. Fruto del cual llegaría mediada la primera parte la doble amonestación y expulsión de Fabriciano por parte de los rojiblancos. En una de las internadas de Dani Benítez al área contraria, fue derribado en un claro penalti que lejos de pitarlo señaló cesión, no sabemos si porque fue realmente lo que vio o porque quiso enmendar su error. Finalizando la primera parte con ocasiones para ambos equipos y una Granada mas entregado al ataque llegaría otra amonestación a Odion Ighalo por recriminarle una falta no pitada, de tantas que ya le habían hecho.
En una segunda parte en la que los rojiblancos salieron un poco mas amuermados, los de amarillo aprovecharon para desplegar a sus laterales provocando un futbol con más contacto. Pero en esta segunda parte el trencilla debió cambiar el chip porque salió con una actitud más ecuánime para ambos equipos. Tras volver en sí el Granada de la pájara que había sufrido, fue cuando el partido dio un vuelco importante ya que en dos minutos llegarían dos goles de los de casa lo que ponían el encuentro con mas contras a favor de los nuestros y un grada por tanto más apaciguada.
Minutos más tarde López López no dudaría en expulsar, a instancias de su asistente, al jugador del Alcorcón Borja López que agredió sin balón al 11 Dani Benítez.
A partir de aquí el partido se convirtió en un autentico monólogo por parte de los locales facilitando así la labor del trió arbitral, que respiraba tras el aluvión de la primera parte y tras sentir a más de 10.000 personas coreando cosas poco agradables al oído.
En fin, a vuestra merced dejo la decisión de encasillar a cada cual en su rol. No seré yo quien diga cuál fue el bueno, ni el feo, ni el malo.
Lo único seguro es que el próximo domingo se volverán a ver las caras Granada y Alcorcón, aunque lo que no es seguro es si cada cual querrá repetir personaje.





















Comentarios
Segundo, es cesion puesto que no es penalti, un jugador del alcorcon la toca y el portero la coge.
Tercero, aprende a utilizar los articulos...
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