Un gol de Calle en la primera parte diluye el debut del Granada en Los Cármenes como equipo de Segunda División. Los de Fabri jugaron bien, pero el infortunio y el árbitro le privaron de sacar un mejor resultado.
El retorno como local del Granada al fútbol profesional tuvo un inesperado guión, el Valladolid supo aprovechar su experiencia y su tirada para doblegar a un Granada Club de Fútbol voluntarioso, pero excesivamente contemplativo. El choque tuvo como tercero en discordia a un colegiado con poca mano para lidiar en estas plazas. Poco o nada se puede sacar de un partido en el que los pucelanos fueron a la postre los que se llevaron el gato al agua.
El Granada saldría aletargado y con carencias; buena prueba de ello es el desbarajuste defensivo inicial que le costó una ocasión de Calle. La parsimonia de los locales se hizo patente conforme pasaban los minutos y el Valladolid comenzó a apoderarse de la línea atacante. Por su parte el Granada se limitó a contener y a ser fiel a sus esquemas.
Como respuesta; Dani Benítez, Óscar Pérez y Allam Nyom hilvanaron una buena jugada en el cinco que se perdió por la línea lateral. Las prisas, malas consejeras, pronto mostraron sus efectos; el Granada –a merced de los castellano-leoneses- tensionó en demasía un debut dominado por los pucelanos.
A los trece, Calle recibió un buen balón al espacio que sacó Roberto in extremis. Respondió el Granada con dos jugadas castigadas con sendas tarjetas amarillas. El partido fue subiendo en cuanto a ritmo y en el ecuador, un omnipresente Calle recibió un balón al hueco de Jorge Alonso, y batió por bajo a Roberto.
El tanto de los pucelanos le cayó como un jarro de agua fría al Granada. Pero los de Fabri, muy nervioso durante los noventa minutos, no le perdieron el rostro al choque en ningún momento y dos minutos más tarde Geijo solo contra el mundo no atinó a marcar con el arquero local vendido.
A los veintidós protagonistas que pisaban el verde se quiso sumar un desacertado colegiado que no mostró apenas amarillas. El Valladolid repartió estopa por doquier y el trencilla, con la venda en los ojos, enseñó escasas tarjetas a los infractores. La grada estalló cuando tras una mano clamorosa de un tahúr visitante, se pitó falta de los locales.
El juego siguió desarrollándose a latigazos. Primero pegaba uno, después el otro. Al filo del descanso, una falta sin aparente peligro, lanzada por Dani Benítez, se envenenó y fue salvada, no sin problemas, por Jacobo. La primera parte no daría para más. El Valladolid se iba al descanso con ventaja en el luminoso.

La segunda parte comenzó con dos cambios. Benítez tuvo que marcharse por una falta en la primera parte que no quiso cobrarse Ontanaya López. En su lugar ingresó Orellana. Por otra parte pudo debutar Mikel Rico que se incorporó en detrimento de Bergantiños. Sin embargo el primero en chutar fue Calle. Y no lo hizo nada más el vasco Rico, quien nada más entrar se echó el centro del campo a la espalda y comenzó a reconducir a su equipo que andaba levemente perdido y moribundo por el rectángulo de juego.
Se la quiso jugar Fabri y puso toda la carne en el asador al introducir a Collantes por Óscar Pérez. Arriesgada decisión con treinta y cinco minutos por delante y sabiendo de los contratiempos que se pueden presentar en un choque de estas características.
Fue también arriesgada la actitud del míster vallisoletano que planteó una segunda mitad excesivamente defensiva. El Granada cociente de ello se vino arriba con el inestimable apoyo de su hinchada. A los catorce Calle cayó en las inmediaciones del área en el encuentro de ambos, el árbitro no señaló nada. Apenas unos minutos después, el Granada pudo empatar. Un cabezazo de Geijo en la frontal fue sacado con una maravillosa mano por Jacobo.
A los diecinueve, el Real Valladolid se quedaría con uno menos, Guilherme, que sonó para el Granada, vio la segunda amarilla por una fea entrada sobre Geijo. Con diez el Real Valladolid se amilanó definitivamente y los de Fabri los rompieron por los costados con numerosas jugadas que acabaron en las manos de Jacobo.
A la media hora de la segunda mitad, los nervios volvieron a apoderarse de los de Fabri que se precipitaban en su afán por llegar con rapidez a la meta rival. El Granada pudo marcar en el treinta y uno pero la zaga violeta aguantó dos arribadas granadinistas.
A los treinta y cinco, una buena jugada entre Nyom y Collantes terminó con un centro desde la izquierda de Carlos Calvo que en el segundo palo remató con la testa fuera. El acoso no cesó y a los treinta y siete el colegiado colaboró con la causa pucelana al tragarse una mano clarísima dentro del área de Marc Valiente.
Los últimos minutos no sirvieron más que para que la agonía del Granada incrementara, y para que sus esperanzas se dilapidaran poco a poco. Una vez más el colaborador de turno fue el árbitro que se tragó un mayúsculo penalti sobre Álex Geijo. No quiso verlo y el Granada no pudo hacer nada más. Derrota; ahora toca el Betis en la Copa.
Ficha Técnica
0 - Granada: Roberto; Nyom, Siqueira, Mainz, Lucena; Alex Bergantiños (Mikel Rico, m.46), Abel Gómez, Óscar Pérez (Collantes, m.55), Carlos Calvo, Dani Benítez (Orellana, m.46); y Geijo.
1 - Real Valladolid: Jacobo; Barragán, Marc Valiente, César Arzo, Guilherme; Jorge Alonso (Javi Baraja, m.46), Álvaro Rubio (Jesús Rueda, m.77), Sisi, Nauzet Alemán; Calle (Peña, m.67) y Javi Guerra.
Goles: 0-1. min.23, Calle.
Árbitro: Ontanaya López (colegio castellano-manchego). Expulso por doble cartulina amarilla a Guilherme (min. 65) y al técnico local Fabri con tarjeta roja directa por protestar (min. 89). Mostro cartulina amarilla a los locales Carlos Calvo, Abel Gómez, Mainz; y a los visitantes Marc Valiente, Jorge Alonso, Guilherme, César Arzo, Álvaro Rubio,
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga Adelante (Segunda División) disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante 13.500 espectadores aproximadamente. Antes del inicio del choque se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de un socio del Granada CF.





















Comentarios
Un abrazo y felicidades tambien por el programa.
- Oscar Pérez tiene la pierna "de palo". No controla un balón ni queriendo. Menos mal que se ha fichado a Rico en su puesto.
- Orellana. Es un flojo. Ni recuperaba para defender, ni se desmarcaba al atacar. Es un tío que pasa de todo.
- Carlos Calvo... ¡vaya partidito! Chupón como él solo, y muy obtuso.
Vale que el 1-1 hubiera sido más justo, pero es que el Valladolid ha jugado lo que ha querido, y si el árbitro tiene órdenes de que gane el Valladolid, contra eso no se puede hacer nada.
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